La situación de la Terminal de Ómnibus de San Pedro amerita, con urgencia, la adopción de decisiones concretas. Se trata de uno de los principales ingresos de turistas a la ciudad y de un servicio esencial para la comunicación con otros puntos del país para los sampedrinos. Sin embargo, lejos de mejorar, el panorama es cada vez más desalentador.Ads“Ni el kiosco quedó en la Terminal”, relató una lectora de La Opinión, quien además señaló haber pasado por el lugar cerca de las 23 horas de un día hábil de esta semana y encontró todo cerrado y oscuro.La descripción fue contundente: “era una cosa de terror”. El dato no es menor. La desaparición de un pequeño comercio es una señal clara de la escasa concurrencia y del progresivo vaciamiento del predio. Si no es rentable sostener un kiosco, difícilmente el lugar pueda cumplir un rol fundamental como una Terminal de medios de transporte de pasajeros.AdsLocales que se alquilan pero nada motiva a invertir en el lugar. Solo Vía Bariloche tiene una oficina de venta de pasajes.La pregunta surge de manera inevitable: ¿por qué está desolada? La respuesta parece encontrarse en una combinación de factores. La falta de un servicio adecuado, que debería acercarse a una prestación de excelencia, derivó en que apenas una empresa de transporte de pasajeros mantenga presencia. Ya no existe un punto de venta de pasajes de Chevallier ni de otras compañías que históricamente conectaban a San Pedro con Buenos Aires, Rosario u otros destinos estratégicos. Tampoco se advierte interés alguno en fomentar nuevas alternativas que fortalezcan la conectividad.A esto se suma un entorno edilicio que agrava la situación. El acceso presenta falencias en su pavimento articulado, la iluminación es insuficiente en un contexto ya de por sí desolador, los espacios cerrados no ofrecen condiciones mínimas de confort y los usuarios carecen de lugares adecuados para sentarse mientras esperan. La suciedad y el abandono completan una escena que dista mucho de la imagen que debería ofrecer una ciudad con perfil turístico.Resulta inevitable recordar que el edificio fue inaugurado el 10 de marzo de 2023, en un acto del que participaron autoridades nacionales y provinciales, entre ellas el ministro de Transporte de la Nación. La obra, construida por empresarios de nacionalidad china, fue presentada como un salto de calidad para la infraestructura local. Sin embargo, con el paso del tiempo, la falta de mantenimiento, el escaso apego por su preservación y la ausencia de políticas orientadas a mejorar los servicios terminaron por vaciar de contenido aquella promesa.AdsHoy, la Terminal de Ómnibus refleja el costo de no sostener lo inaugurado ni pensar estrategias a mediano y largo plazo. El resultado es el que padecen a diario los usuarios: un espacio deteriorado, inseguro y sin servicios, que lejos de invitar a llegar a San Pedro, parece empujar a evitarla. Puede interesarteAds

La nueva Terminal de Ómnibus: la postal del abandono donde ni el kiosco ha resistido | FM Avenida
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