Las metáforas tienen un valor simbólico destacado en muchos ámbitos, como la educación, la política, la economía y la cooperación. Los estudiosos aseguran que fue Aristóteles quien aportó su definición: “traslación de una denominación ajena”. Es decir, trasladar el significado de un término a otro basándose en una semejanza.Entre las metáforas más potentes figura la del pescado y la pesca que varios sitios de Internet y publicaciones en redes sociales adjudican a otro gran filósofo: Confucio. Sin embargo, al igual que muchos otros proverbios, su origen es bastante enigmático.Cabe destacar que existen varias categorías de proverbios. Los chéngyǔ provienen de la literatura clásica y aluden a anécdotas históricas o mitos Los yànyǔ, en tanto, nacieron del habla popular y reflejan experiencias comunes en tono coloquial y humorístico. Y Los súyǔ, más extensos, ofrecen consejos figurados de la vida diaria.Mientras algunos están relacionados con las ideas de grandes pensadores, otros nacieron de la sabiduría popular o de la observación de la vida cotidiana. En cualquier caso, la mayoría mantiene su vigencia.Qué significa: “Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana”El mensaje central del proverbio es que enseñar a producir o a hacerse cargo de las propias necesidades es más sostenible que la asistencia puntual. Este enfoque ha sido ampliamente difundido en contextos de desarrollo y cooperación internacional, convirtiéndose en un referente histórico de la importancia de la capacidad productiva individual.La frase ha sido citada y adaptada en numerosos textos de gestión, educación y políticas sociales. En medios de comunicación y debates públicos, es utilizada para ilustrar la diferencia entre asistencia temporal y transferencia de habilidades, para explicar estrategias que apuntan a la reducción de pobreza y el fortalecimiento de capacidades.El origen de la frase no está del todo claro. Mientras algunos sitios, como La Mente es Maravillosa se lo adjudican a Confucio, un artículo del sitio Vanguardia, de México, asegura que aparece en Mrs. Dymond (1885), escrita por Anne Isabella Thackeray Ritchie (1837-1919). En una parte de la novela dice: “Desde luego, no practica sus preceptos, pero supongo que el patrón quería decir que, si le das a un hombre un pez, al cabo de una hora vuelve a tener hambre, pero una buena acción de verdad es enseñarle a pescar”.• Desarrollo y cooperación. Estas palabras se emplean para justificar distintos programas de capacitación, microcréditos y educación técnica, que buscan que las personas desarrollen capacidades para generar ingresos de manera continua. Estas iniciativas suelen medir efectos a largo plazo en ingresos, empleo y autonomía, más allá de un alivio inmediato. Informes de organismos multilaterales y ONG destacan que la inversión en formación produce efectos multiplicadores en comunidades vulnerables.• Liderazgo y gestión. En las organizaciones, el principio se traduce en fomentar la transferencia de conocimientos, las mentorías y el desarrollo de talento interno. La idea es crear ecosistemas donde las personas aprendan a resolver problemas por sí mismas, reduciendo la dependencia de asistencia externa y aumentando la resiliencia del equipo ante crisis. La educación y el acompañamiento continuo se ven como inversiones estratégicas para la sostenibilidad de proyectos.• Educación. En áreas de educación pública y comunitaria, impulsa enfoques pedagógicos que priorizan habilidades prácticas, aprendizaje activo y aprendizaje-servicio. Se valora enseñar a “pescar” como metáfora de alfabetización financiera, habilidades técnicas y pensamiento crítico, que permiten a las personas diseñar y ejecutar soluciones a sus propias necesidades. Este marco educativo está respaldado por investigaciones que vinculan la educación con mejoras duraderas en movilidad social y reducción de desigualdades.

Qué significa la frase ancestral: “Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana” | FM Avenida
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