El yoga logró posicionarse como una disciplina predilecta para abordar las dolencias físicas asociadas a la vida moderna, donde el estrés y las posturas prolongadas frente a pantallas son la norma. Además de sus reconocidos beneficios para reducir la ansiedad y mejorar la calidad del sueño, el yoga ofrece una amplia gama de ejercicios y estiramientos diseñados para tratar zonas específicas del cuerpo. Una de las asanas más accesibles y efectivas para aliviar la rigidez y el dolor en la parte alta de la espalda y el cuello es la conocida como la postura del gato (Marjaryasana).Esta postura es altamente valorada por su capacidad para movilizar y flexibilizar la columna vertebral en su totalidad, incluyendo la región cervical. El movimiento coordinado de arqueo y redondeo de la espalda estira y fortalece la musculatura dorsal, media y alta, los hombros y el cuello. Este trabajo no solo libera tensiones, sino que también estimula la circulación sanguínea en la zona, ayudando a disipar las molestias que suelen derivar de mantener la cabeza y el cuello en posiciones fijas durante mucho tiempo. La postura del gato se recomienda frecuentemente como ejercicio de calentamiento para preparar el cuerpo antes de rutinas más intensas.La práctica de la postura del gato se inicia con el cuerpo en la posición de cuadrupedia, sobre una colchoneta o superficie cómoda. Es crucial asegurar una alineación correcta, es decir, las manos deben estar colocadas directamente debajo de los hombros, y las rodillas, bajo las caderas.Los dedos se mantienen bien abiertos, con las palmas firmes sobre el suelo, y la espalda debe permanecer neutra, paralela al piso, antes de comenzar la acción. Esta base estable es fundamental para la seguridad y la efectividad del movimiento.El movimiento para el alivio cervical se realiza durante la exhalación del aire. Es importante permitir que la cabeza caiga de manera relajada, sin forzar la flexión cervical. La posición se mantiene por unos instantes, respirando profundamente para amplificar el efecto de relajación muscular y liberación de tensión.Para regresar a la posición inicial, la postura se deshace lentamente, vértebra por vértebra, hasta que la columna recupera su alineación recta. Este movimiento debe ser controlado y consciente, siempre sincronizado con el patrón respiratorio.Su efecto relajante contribuye al bienestar general, siendo particularmente útil para personas con cuadros de ansiedad o tensión crónica, factores que suelen manifestarse físicamente como dolor en la región cervical.Consulta médica previa: las personas con lesiones preexistentes en la columna, cuello, hombros, dolor intenso de espalda o que se recuperan de cirugías recientes, deben buscar asesoramiento profesional antes de incluir esta postura en su rutina.Modificaciones por dolor: si existe dificultad para apoyar las rodillas o se experimenta dolor, se aconseja utilizar apoyos adicionales, como mantas o toallas enrolladas, o incluso realizar una versión adaptada sentado en una silla.Sincronización respiratoria: el movimiento debe estar siempre guiado por la respiración; la exhalación al redondear la espalda ayuda a activar el core y a profundizar el estiramiento de la cadena posterior.

Cómo aliviar el dolor cervical con un simple ejercicio de yoga | FM Avenida
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