A diez años del crimen que sacudió a la comunidad, los familiares de Ariel Lido Gomila volvieron a alzar la voz para reclamar “justicia y seguridad”. No es solo un recuerdo, es “una herida que sigue abierta”.“¿Algo cambió?”, se preguntaron, con una frase que concentra la preocupación que aún atraviesan muchos sampedrinos frente a una inseguridad que no cesa.Gomila tenía 77 años cuando fue asesinado en la madrugada del 6 de febrero, en su campo del paraje El Espinillo. Aquella noche regresaba a su hogar junto a su esposa. Al llegar, se encontraron con un grupo de delincuentes que estaba robando en la vivienda. Lo que siguió fue una escena de terror.Se escucharon disparos. Ariel descendió del automóvil; su esposa permaneció dentro. Uno de los proyectiles lo alcanzó de manera mortal, truncando su vida y marcando para siempre a su familia.La investigación avanzó con rapidez. En pocas horas, la Justicia logró orientar la pesquisa a partir de datos claves incorporados a la causa. Hubo allanamientos, operativos y testimonios que condujeron a la identificación y posterior detención de Ulises Fernández, quien terminó siendo condenado a prisión perpetua, pese a proclamar su inocencia.Con el paso del tiempo, los Tribunales de San Nicolás lo hallaron culpable del homicidio, sumándose además cargos por tenencia de estupefacientes, hallados durante el allanamiento de su vivienda. La causa atravesó instancias de apelación en distintos fueros, incluso ante la Corte Suprema de la Provincia, que finalmente ratificó la condena.Diez años después, para los familiares de Ariel Gomila, el dolor persiste y la pregunta sigue vigente: si el tiempo alcanzó para hacer justicia.

A 10 años de la muerte de Ariel Lido Gomila, familiares reclaman justicia y seguridad | FM Avenida
Comparte este artículo
No hay comentarios

