El primer ministro húngaro, el ultranacionalista Viktor Orban, puede tener los días contados como jefe de Gobierno. El más veterano de los primeros ministros europeos se enfrenta a sus elecciones legislativas más difíciles. Los sondeos independientes más fiables aseguran que Tisza, el partido conservador y europeísta que lidera el eurodiputado Péter Magyar, estaría ahora mismo, a dos meses de llegar a las urnas, entre 10 y 16 puntos porcentuales por encima del Fidesz de Viktor Orban, primer ministro desde 2010. Le sigue el español Pedro Sánchez, en el cargo desde julio de 2018.Los sondeos que controla y financia el Gobierno de Orban, entre ellos los publicados por periódicos que nunca habían publicado un sondeo y por casas de sondeos que acaban de aparecer en el escenario húngaro, aseguran todos que Orban se dirige hacia otra victoria, aunque reconocen que será menor que en anteriores ocasiones. Pero los sondeos que tradicionalmente acertaron y que pertenecen a medios independientes muestran otra película.También hay síntomas de agotamiento en el campo de Orban y de movimientos a sus espaldas para su sucesión como líder del Fidesz en caso de derrota. El más evidente es el del ministro János Lázár, quien ha llegado a decir en público que los activistas del partido y sus cargos electos locales deben movilizarse mucho más porque las elecciones de julio no están ganadas.El medio independiente 444.hu publicó el día dos de febrero una nota después de haber obtenido, gracias a una fuente en la dirección del partido de Orban, los sondeos internos que manejaban y que reconocen que el Tisza de Magyar va por delante del Fidesz de Orban con una diferencia suficiente ser prácticamente definitiva de aquí a las elecciones.Los sondeos independientes van más allá. Según estos, que mueven eurodiputados húngaros de la oposición, el Fidesz no estaría ahora mismo más allá del 31% de intención de voto mientras el Tisza se iría al menos hasta el 41%. Otros sondeos independientes, como los de ‘Medián’, apuntan a al menos siete puntos de diferencia. El del ’21 Research Institute’ también a siete puntos, pero son sondeos hechos al menos un mes antes.La oposición (y la Comisión Europea) temen un escenario que podría desatar una crisis política. Orban ha ido modificando leyes y distritos electorales para que la conversión de votos en bancadas beneficiara a su partido. Los expertos consideran que Orban podría seguir gobernando (porque sumará más bancadas) incluso perdiendo los comicios por tres o cuatro puntos.Orban está dando muestras de desesperación. El primer ministro pedía esta semana al presidente estadounidense Donald Trump una visita a Budapest antes de las elecciones. Entiende Orban que un apoyo decidido de Trump le daría más opciones de victoria, algo extraño a la vista de cómo la mayor parte de los dirigentes políticos de la extrema derecha europea se van alejando de un Trump que, desde sus amenazas a Dinamarca para anexionarse Groenlandia, se convirtió en políticamente tóxico incluso para dirigentes como la francesa Marine Le Pen o el británico Nigel Farage.Fuentes del Magyar en Bruselas aseguran que no esperan un viaje de Trump y que Orban se centra ahora en conseguir que sea el vicepresidente JD Vance quien viaje a la capital húngara a algún acto de campaña electoral.Orban lleva tiempo intentando que Trump vuele a Budapest, hasta el punto de llegar esta semana a decir en público que “el presidente de Estados Unidos quizás nos debe el gesto de venir a Hungría y celebrar con los húngaros”.El plan original de Orban era anunciar la visita de Trump desde enero, pero el estadounidense nunca confirmó su asistencia y sigue sin hacerlo. Los únicos viajes a Europa en la agenda conocida de Trump será a la cumbre del G7 en Francia en junio. Por ahora Orban se tiene que contentar con un mensaje en redes sociales de Donald Trump.

Hungría se prepara para acabar con la era de Viktor Orban y dar el poder a un europeísta | FM Avenida
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