Si jugaste a Fallout 3, hay un recuerdo que tienes grabado a fuego (o a radiación): ese omnipresente filtro verde que lo cubría todo. Desde las ruinas de Washington D.C. hasta el brillo de tu Pip-Boy, el juego parecía estar sumergido en una piscina de residuos nucleares. El motivo principal de por qué Fallout 3 es de color verde responde a una insistencia casi obsesiva de su director, Todd Howard, quien buscaba un tono “verde eléctrico” para diferenciar radicalmente al Yermo de la paleta vibrante y saturada de Oblivion. Howard quería que el mundo se sintiera crudo, sucio y post-apocalíptico, obligando al equipo de arte a rediseñar el color infinitas veces hasta alcanzar la atmósfera de desesperanza perfecta.Sin embargo, en medio de este “gran debate verde” que consumía a Bethesda, ocurrió algo insólito durante una visita de cortesía. Tim Cain, el creador original de la franquicia, fue invitado por Howard para ver el progreso del título antes de su lanzamiento. Aunque Cain quedó inmediatamente impresionado por la recreación de los monumentos de la capital, ocurrió un fenómeno curioso: uno de los padres de la saga original no se dio cuenta del drástico cambio visual que Howard tanto se había esmerado en imponer.Lo que para el estudio era una firma estética innegociable, para Cain fue un detalle que pasó totalmente desapercibido por una razón que pocos conocían.El “secreto” de Tim Cain: por qué el creador original no vio el filtro verde en Fallout 3En el 2008, poco antes del lanzamiento, Howard invitó a Tim Cain, el creador original y mente detrás de los primeros juegos de la saga, a ver una demo exclusiva en la E3. Howard estaba ansioso y tenía motivos de sobra: no solo le entregaba su creación al arquitecto original, sino que lo hacía con una estética radicalmente transformada por ese denso filtro radioactivo.La reacción de Cain fue de pura euforia, no por el tono verde del juego, sino por la nostalgia de las ruinas. “Crecí en las afueras de Washington, D.C., así que cuando Todd me invitó a ver Fallout 3 en el E3 2008 (esto fue antes de su lanzamiento), quedé impresionado”, recordó Cain en la reciente historia oral de la franquicia. Para él, ver las estaciones de Metro y el Monumento a Washington recreados con tanto detalle fue suficiente para quedar maravillado, ignorando por completo la densa capa esmeralda que cubría la capital.Cain confesó -entre risas- que toda la polémica sobre el filtro verde simplemente no existió para él debido a su daltonismo. Mientras los desarrolladores de Bethesda se obsesionaban con lograr un verde “eléctrico” que diferenciara a Fallout 3 de la paleta saturada de Oblivion, el creador original disfrutaba de una versión del Yermo que, a sus ojos, se sentía simplemente como casa.Para Bethesda, el tinte verde era todo una declaración de intenciones. Tras años trabajando en la fantasía épica y colorida de The Elder Scrolls, el estudio necesitaba que el público entendiera que Fallout era algo mucho más oscuro y serio.”Estábamos tan concentrados en demostrar que podíamos hacer este cambio de género… que eliminamos el color, lo oscurecimos y añadimos suciedad a todo”, explicó Istvan Pely.Este “sobre-corrección” visual ayudó a que Fallout 3 tuviera una identidad visual hardcore y única, diferenciándolo de cualquier otro RPG de la época. Aunque para muchos jugadores el filtro era excesivo (dando pie a miles de mods que lo eliminan), para Todd Howard era la única forma de transmitir el horror de la guerra nuclear.

La ironía de Fallout 3: Bethesda reveló por qué el juego es de color verde y la razón por la que Tim Caine no lo notó | FM Avenida
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