El Delta del río Paraná fue identificado entre los sistemas más vulnerables de Sudamérica frente al hundimiento del terreno, un fenómeno conocido como subsidencia.AdsSegún la investigación publicada en la revista Nature, más de la mitad de los deltas del mundo se están hundiendo y, en varios casos, lo hacen a un ritmo superior al ascenso del nivel del mar.En el caso del río Paraná, el proceso está vinculado principalmente a actividades humanas como la modificación de los flujos de sedimentos, obras hidráulicas, extracción de recursos y cambios en el uso del suelo.Estas alteraciones reducen la capacidad natural del delta para acumular sedimentos y compensar el avance del agua, lo que favorece la pérdida de superficie y la mayor exposición a inundaciones.AdsLos especialistas advierten que la combinación entre subsidencia y aumento del nivel del mar podría afectar los humedales, la biodiversidad y las poblaciones que habitan la región. Además, compromete funciones clave del delta, como la regulación hídrica y la protección natural frente a crecidas y sudestadas.El trabajo de Nature remarca que, sin medidas de manejo ambiental y control de las intervenciones humanas, el Delta del Paraná, de 17.500 km2 y 320 km de longitud, podría enfrentar transformaciones significativas en su dinámica y en su capacidad de sostener actividades productivas y ecosistemas.AdsSegún la revista, los deltas de los ríos sostienen densas poblaciones humanas, importantes centros económicos y ecosistemas vitales en todo el mundo. En el final del recorrido del Paraná, esto se acentúa principalmente en la zona de Tigre y San Fernando.Los deltas de los ríos, que ocupan solo el 1 % de la superficie terrestre. Allí residen entre 350 y 500 millones de personas, que representan entre el 4% y el 6% de la población mundial. Incluso, en algunos casos se han establecido 10 de las 34 megaciudades del mundo.También el cambio climático hace su juego, incidiendo con las modificaciones de la temperatura y la lluvia, que degradan las tierras, alteran la disponibilidad de agua dulce, promueven la pérdida de humedales y facilitan las inundaciones costeras.¿Qué está ocurriendo con el Delta del Paraná? No figura entre los más riesgosos, pero lo padece. Está considerado como de nivel moderado, deprimiéndose a una velocidad menor a 2 milímetros por año. Y pese a que la realidad de las últimas dos décadas ha cambiado notablemente respecto a las crecidas del río en el Siglo XX, igualmente aumenta el riesgo de que esto se produzca.Ads Puede interesarte

Delta del Paraná: un sistema vulnerable que se hunde más rápido que el aumento del nivel del mar | FM Avenida
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