
El 15 de enero de 2026, en un episodio que era de esperar por los constantes conflictos que se desataron tras el asesinato de Lautaro Carlevaris a principios de 2025, se produjo la persecución entre dos motos que terminó en un tiroteo del que resultó víctima fatal Agustín Pereyra.
Las cámaras de seguridad permitieron establecer que aquella tarde, cuando la víctima agonizaba en el Hospital, se habían registrado amenazas que concluyeron en tragedia.
En la tarde de este lunes, Romina -la mamá del acusado por el homicidio- Kevin Carlevaris pidió la presencia de La Opinión & Sin Galera para proceder a la entrega de su hijo tras casi 40 días de mantenerse prófugo de la justicia.
Su decisión coincide con la fecha en la que la Fiscal Viviana Ramos pide la prisión preventiva para quien está considerado como coautor del crimen; el joven de 21 años que manejaba la moto en el momento de los disparos y que fue detenido en un allanamiento a los pocos días del hecho y que permanece privado de su libertad en una comisaría de San Nicolás. Esa audiencia tendrá lugar este martes por la mañana y si bien, la fiscalía no duda de la participación del joven que acompañaba a Carlevaris, su responsabilidad podría cambiar tras la confesión pública que formuló quien hasta ayer lunes estaba prófugo.
Una vecina del barrio con Kevin Carlevaris sumamente emocionada.
Ahora, el detenido por el asesinato asegura que su compañero tanto el día del crimen como en el trabajo que desempeñaban en la carnicería La Chacra; es inocente. En su declaración a La Opinión & Sin Galera, dijo que lo pasó a buscar para tomar unos mates y contarle sobre las amenazas que había recibido su madre cuando los jóvenes con los que se enfrentaron pasaron por el domicilio de Manuel Iglesias al 800 y descerrajaron varios disparos.
Los padres del acusado, presentes en el momento de la entrega.
Kevin, reconstruyó lo sucedido aquella tarde en la que resultó como responsable del homicidio y deslindó cualquiera de los hechos por los que está acusado su amigo. De hecho, indicó también que todo lo ocurrido obedece a las decenas de denuncias y enfrentamientos que mantenían con Pereyra a quien acusan por la muerte de Lautaro, el hermano de Kevin, ejecutado también por delincuentes a principios de 2025.
“Era él o yo”, dijo Kevin respecto de los disparos que intercambiaron de una moto a otra y agregó que desde que mataron a su hermano Lautaro las disputas no cesaron. “Voy a pagar lo que me toque, ya sé”, declaró a sabiendas de que también su confesión y entrega permitirá aclarar la situación de su compañero.
Los efectivos que llegaron al lugar, lo pusieron en conocimiento del delito del que se lo acusa, lo esposaron y lo subieron al patrullero para trasladarlo a la Comisaría en medio de la tensión y la angustia de padres y hermanos que ahora claman protección porque en los últimos días han sido víctimas de todo tipo de amenazas y agresiones que incluyen balaceras nocturnas. Llega ahora el plazo que tiene la Fiscal para tomarle declaración indagatoria y destinarlo a su lugar de reclusión.



