Río Tala está celebrando los 75 años de la creación de la parroquia Nuestra Señora de Luján, concebida por la voluntad de un grupo de vecinos que se dispusieron a trabajar para cumplir con el objetivo.AdsEl obispo de la diócesis de San Nicolás, monseñor Hugo Santiago, encabezará la celebración el próximo domingo, que tuvo su avance este miércoles 18 de marzo cuando se cumplió el aniversario de la colocación de placa fundacional.Los fieles de entonces dieron un gran paso para la comunidad, logrando establecer un templo emblemático que los caracteriza hasta por su destacada arquitectura.AdsTodo comenzó en 1949. El 27 de junio marcó un momento clave para la historia del pueblo. Ese día, en la sede social del Club Recreativo Talense, un grupo de vecinos convocados por el padre Arturo Vespaciano Celeste decidió organizarse para cumplir un objetivo común: construir una capilla para la comunidad.En ese encuentro se formaron oficialmente las comisiones directivas de damas y caballeros que pasarían a llamarse “Comisión Pro-Capilla de Río Tala”.AdsMujeres y hombres del pueblo asumieron distintas responsabilidades con el propósito de impulsar la obra y reunir los fondos necesarios.Meses después, el 2 de octubre de 1949, se celebró la primera misa en el Club Talense, también oficiada por el padre Celeste, lo que marcó el inicio formal del camino hacia la construcción del templo.En mayo de 1950, la señora Ángela Frangi de Prina ofreció un terreno frente a la estación ferroviaria para levantar la futura capilla y, además, eligió su nombre: Nuestra Señora de Luján. Sin embargo, en octubre del mismo año se recibió la donación de otro predio por parte de Antonio Pessoli, cuya mejor ubicación hizo que finalmente se optara por este lugar.AdsEl 18 de marzo de 1951, a las 10 de la mañana, se bendijo la piedra fundamental con la presencia de vecinos y autoridades. Fueron padrinos la señora Lucía Duhau de Escalante y el señor Pablo Masillurens.La construcción del templo demandó un gran sacrificio económico y numerosas actividades para recaudar fondos, pero finalmente la capilla logró levantarse y se convirtió en un símbolo de la fe y del trabajo comunitario.Fue un gran esfuerzo colectivo, el de una comunidad, de un pueblo que se organizó, trabajando unido para convertir un sueño en realidad. Puede interesarte

A 75 años de la parroquia de Río Tala: cuando la fe de un pueblo construyó un templo que se convirtió en un símbolo | FM Avenida
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