El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo y forma parte de la rutina diaria de millones de personas. Para muchos, la primera taza del día se toma apenas al levantarse, con la idea de obtener energía inmediata y comenzar la jornada con mayor concentración.Sin embargo, especialistas en salud y cronobiología señalan que el momento en que se consume esta bebida puede influir en su efecto sobre el organismo. El cuerpo humano posee mecanismos naturales que regulan los niveles de energía durante el día, especialmente en las primeras horas de la mañana.Entre esos mecanismos se encuentra la liberación de ciertas hormonas que ayudan a activar el organismo después del sueño. Este proceso forma parte del ritmo circadiano, el sistema biológico que coordina los ciclos de sueño, vigilia y distintas funciones metabólicas.Por esta razón, algunos expertos recomiendan revisar el hábito de tomar café inmediatamente después de despertar. Según explican, esperar un tiempo antes de consumirlo podría permitir que el cuerpo aproveche mejor sus efectos estimulantes.Tomar café apenas se abre los ojos es una costumbre extendida, pero algunos especialistas sostienen que podría no ser el mejor momento para consumirlo. El cardiólogo español Aurelio Rojas advierte que esta práctica puede interferir con un proceso fisiológico natural que ocurre cada mañana en el organismo.De acuerdo con el especialista, al despertarse el cuerpo activa un aumento natural de la hormona cortisol, conocido científicamente como respuesta del despertar. Este fenómeno ocurre aproximadamente durante los primeros 30 a 60 minutos después de levantarse y forma parte del funcionamiento normal del ritmo circadiano. “Nada más levantarte de la cama tu cuerpo activa de forma natural el pico de cortisol matutino, lo que se llama científicamente respuesta del despertar”, explica Rojas.El cortisol suele asociarse con el estrés, pero en este contexto cumple una función positiva. Según el cardiólogo, esta hormona contribuye a poner en marcha el organismo: aumenta la energía, mejora la atención, ayuda a regular la presión arterial y sincroniza el reloj biológico. “En este caso el cortisol no es malo. De hecho es la hormona que te pone en marcha”, señala.El problema, según el especialista, aparece cuando la cafeína se consume justo durante ese período. “Si tomas café justo al despertar, la cafeína no te da más energía; lo que hace es superponerse al pico natural de cortisol”, explica. Como resultado, el efecto estimulante puede ser menor y el organismo podría desarrollar mayor tolerancia a la cafeína con el tiempo. En palabras del médico: “El resultado es que estimula menos, desarrollas más tolerancia a la cafeína y por eso lo necesitas cada vez que te levantas”.Además, en algunas personas esta combinación podría provocar reacciones incómodas. Rojas advierte que quienes tienen altos niveles de estrés o mayor sensibilidad cardiovascular pueden experimentar síntomas como nerviosismo, palpitaciones o sensación de ansiedad cuando consumen café demasiado temprano.Diversos estudios en el campo de la cronobiología respaldan la importancia de respetar los ritmos hormonales del organismo. Investigaciones citadas por la Harvard Medical School señalan que el cortisol sigue un patrón diario predecible: alcanza su punto máximo en las primeras horas de la mañana y disminuye gradualmente a lo largo del día. Interferir con este proceso mediante estimulantes podría modificar la respuesta natural de energía.Por ese motivo, algunos especialistas recomiendan esperar un tiempo antes de tomar la primera taza de café. Según explica Rojas, lo ideal sería dejar pasar entre 60 y 90 minutos después de despertarse. De esta manera, el pico natural de cortisol puede cumplirse sin interferencias y la cafeína puede actuar con mayor eficacia cuando los niveles hormonales comienzan a descender.Este pequeño cambio en la rutina también podría ayudar a evitar la sobreestimulación del sistema nervioso y favorecer un equilibrio más saludable en la respuesta hormonal. Además, permitiría mantener la sensibilidad del organismo a la cafeína durante más tiempo.Esto no significa que el café sea perjudicial. De hecho, numerosos estudios epidemiológicos indican que su consumo moderado se asocia con diversos beneficios para la salud. Investigaciones publicadas en el European Society of Cardiology han señalado que beber café con moderación puede relacionarse con menor riesgo cardiovascular, menor mortalidad general y mejor funcionamiento metabólico.La clave, según los expertos, no está solo en la cantidad sino también en el momento del consumo. Por ello, algunos profesionales sugieren adoptar hábitos sencillos al comenzar el día: exponerse a la luz natural, moverse ligeramente, hidratarse y permitir que el organismo se active de forma natural antes de recurrir a la cafeína.

Aurelio Rojas, cardiólogo, sobre tomar café justo al despertar: “Interfiere en el pico natural de cortisol y el resultado es que estimula menos" | FM Avenida
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