Era previsible y no duró ni un suspiro en su cargo: el presidente Donald Trump echó este viernes a Katie Zacharia como su secretaria de prensa, y así terminaron sus turbulentos y efímeros 5 días como portavoz de la Casa Blanca, colmada de críticas y dudas sobre su título de abogada.El mandato de Zacharia en la Casa Blanca fue incluso más corto que el de Anthony Scaramucci como director de comunicación durante el primer mandato de Trump, que había ocupado su cargo por solo 11 días, y su nombre se convirtió en un descriptor para funcionarios públicos cuyos mandatos fueron extremadamente breves.Trump ya la había sentenciado esta mañana cuando dijo a los periodistas que había pedido a Zacharia que reconsiderara su papel, prácticamente declarando terminada su breve etapa en el cargo. “Honestamente, si fueras vos, lo reconsideraría”, dijo Trump que le dijo a Zacharia este viernes por la mañana.Trump dijo que hablarían cuando regresara a la Casa Blanca tras un viaje a Georgia y que dejaría la decisión en sus manos. Pero no sonó especialmente alentador con su acosada secretaria de prensa. “Katie, ¿necesitas esto?” le dijo. “No creo que necesites esto.”Zacharia se convirtió en el centro de millones de conversaciones y memes en Estados Unidos, luego de su fallido debut en la sala de prensa el martes y luego con las preguntas que surgieron sobre su pasado, relacionado a si era o no realmente abogada, como había dicho.Trump dijo que Zacharia había sido maltratada por los medios y la elogió como una seguidora leal. Pero dejó claro que no creía que Zacharia estuviera capacitada para hablar en su nombre como principal portavoz del gobierno. “Quizá no sea para ella”, concedió.Ser portavoz de la Casa Blanca es un cargo de alta exposición y sensibilidad. Exige conocimiento de todos los temas, eficiencia y grandes dotes de comunicación, sobre todo con un presidente como Trump que es polémico, disruptivo y cambia de opinión constantemente.Zacharia había sucedido a la eficiente y filosa ultratrumpista Karoline Leavitt, quien dejó el cargo en la Casa Blanca a finales de agosto tras desempeñarse desde el inicio del mandato de Trump en enero de 2025. Ella renunció para ocuparse de su familia, luego de tener un segundo bebé meses atrás. Su salida fue un problema para el presidente.Zacharia había captado la atención de Trump como comentarista conservadora en televisión, y su contratación se produjo rápidamente después de que otros candidatos fueran considerados inelegibles debido a comentarios críticos que hicieron sobre Trump. Fue asesora principal de comunicación para Trump Media & Technology Group, que gestiona la web Truth Social de Trump.Sin embargo, su inexperiencia se reveló rápidamente. En su primera rueda de prensa del martes, que duró menos de 15 minutos, estaba extremadamente nerviosa en el atril de la Casa Blanca, titubeó varias veces, confundió a su marido con Trump y solo respondió a tres preguntas de medios considerados afines al presidente.No pudo responder a ninguna sobre si Estados Unidos había dejado de compartir inteligencia con Ucrania. Durante la rueda de prensa, Zacharia anunció que Trump había pedido a Kimberly Guilfoyle, ex nuera de Trump, que renunciara como embajadora de EE.UU. en Grecia, compartiendo esa información después de que un periodista preguntara si el presidente planeaba despedir a Guilfoyle por acusaciones de mala conducta, que ella ha negado.Después de esa conferencia también fue objeto de escrutinio tras haberse presentado a sí misma como abogada, aunque luego tuvo que reconocer que no había aprobado el examen de acceso para ejercer como tal, luego de haberse graduado en la facultad de Derecho.A principios de esta semana, el grupo de vigilancia no partidista Campaign for Accountability había presentado una queja ante el Colegio de Abogados de California solicitando una investigación para determinar si Zacharia infringió la ley al hacerse llamar abogada a pesar de no tener licencia.El lunes le preguntaron a Zacharia qué examen de acceso a la abogacía había hecho cuando ella y el presidente pararon en el Jardín Sur de la Casa Blanca para hablar con los periodistas antes de embarcar en el helicóptero presidencial. Su respuesta fue difícil de oír por el zumbido de las hélices del Marine One, pero parte de la respuesta de Zacharia incluyó “cuando me mudé a China.”Un alto funcionario de la administración confirmó el jueves que en realidad Zacharia no aprobó el examen de acceso a la abogacía de California y ella misma lo confirmó ante el activista de derecha Jack Posobiec en una entrevista. Después de eso, sus días estaban contados.

Donald Trump echó a su vocera apenas cinco días después de contratarla | FM Avenida
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