Con críticas hacia la fragmentación de la memoria histórica, los Veteranos de Guerra de San Pedro protagonizaron este martes un sentido homenaje a los héroes caídos al cumplirse 44 años del inicio del conflicto bélico en el Atlántico Sur. El acto, en la plazoleta Ejército de los Andes, se caracterizó por un mensaje que buscó diferenciar la vivencia real de los combatientes de lo que consideraron interpretaciones políticas.Durante la ceremonia, el presidente de la Asociación de Veteranos local, Javier Saucedo, reflexionó sobre cómo los sentimientos profundos del pueblo a veces son utilizados para dividir. “Los argentinos albergamos pasiones comunes a todos y siempre, de una manera u otra, sentimientos tan arraigados logran desunirnos”, sostuvo el dirigente, quien comparó este fenómeno con lo que ocurre en el deporte o la religión, advirtiendo sobre “relatos cargados de ideología tratando de reescribir la historia, fundamentalmente si el relato consiste en cuidar su parcelas políticas y prebendas del sistema”.Saucedo fue enfático al señalar que la soberanía no es una cuestión de interpretaciones individuales, sino un deber colectivo. Tras afirmar que “la Patria late en nuestros símbolos” y que todos los ciudadanos están obligados a defenderla, lamentó que tras décadas de la contienda “se sigan discutiendo interpretaciones de criterios propios y políticas de su lugar en la historia que siempre terminan en rebusques personales”. En ese sentido, aseguró que la institución mantiene un “silencio por respeto y por simple cansancio, pero jamás por miedo o cobardía”.El discurso también abordó la identidad del veterano frente a las etiquetas modernas y los sistemas de mérito. “Somos veteranos de Guerra de esta nación, no somos ex nada”, sentenció Saucedo, para luego agregar que “en estos tiempos de cancelación del talento, de la disciplina y del sacrificio, se trata de generar con total liviandad una igualdad que no existe”. Para el referente sampedrino, “el honor no se cuelga, el deber no se jubila y el carácter se queda en nosotros de por vida”.En uno de los tramos más crudos de su alocución, el titular de la Asociación marcó una distinción tajante sobre quiénes deben ostentar el título de héroes, mencionando a quienes “moran en nuestro mar, en Darwin y algunos esparcidos en nuestro territorio totalmente olvidados”. Al respecto, fue categórico al pedir que se terminen los “relatos” sobre combates en el continente: “En honor a la verdad, no hay constancia alguna de combate alguno en el continente, basta de relatos. Tan solo historias”.Finalmente, el acto cerró con un espacio para el recuerdo de las familias y de los caídos locales. Saucedo reclamó la falta de gestos históricos hacia “las madres y mujeres de Malvinas” y recordó con pesar a los compañeros que se quitaron la vida tras la guerra. El homenaje culminó con la mención de los nombres del sargento Mateo Sbert y el Cabo Segundo Sergio Magliotti, héroes sampedrinos que, en palabras del veterano, son quienes realmente alcanzaron ese momento único “en el que el hombre sabe para siempre quién es”.


