La permanente carga y descarga suele una de las tareas más tediosas para los transportistas, y más aun si el vehículo no está pensado y diseñado facilitar el trabajo.Si bien los utilitarios fueron sumando confort y equipamiento en los últimos años, hay otros factores que pueden ayudar a convertirlos en un gran compañero de trabajo: capacidad y volumen de carga, configuración de puertas y consumo.El Toyota Hiace L2H2 ($ 67.920.000) reúne todos estos conceptos. Hace ya unos años que cambió su sistema de carga trasera, reemplazando el portón de apertura vertical por dos puertas vidriadas de apertura 90° y 180° que facilitan las tareas de carga y descarga en espacios reducidos.Además de este furgón, Toyota fabrica en Zárate la versión Commuter (pasajeros), con una capacidad productiva anual de 4.000 unidades, y con el objetivo de llegar a las 10.000 a mediano plazo.Otro punto importante es que comparte motor y tren trasero con la pickup Hilux y el SW4. Además, está equipada con piezas de 13 proveedores locales que, junto a las de origen brasileño, suma en total 110 autopartes regionales.El Hiace no es un modelo nuevo. Fue lanzado en el mercado local en 2019, importado desde Japón. La nomenclatura L2H2 identifica a la variante más alta y larga. El otro es el H1L1, que se importaba de Japón y dejó de ofrecerse.Mide 5,91 metros de largo y 2,28 de alto (el ancho es el mismo, 1,99 metros) y tiene un gran volumen de carga de 9,3 metros cúbicos. La capacidad de carga es de 1.155 kilos.Al tener doble puerta lateral corrediza (más las dos puertas traseras) se la puede cargar y descargar fácilmente, sin necesidad de realizar maniobras complicadas y simplificando el trabajo logístico. Clarín Autos la probó transportando muebles de gran porte.A pesar del muy buen espacio de carga hay que tener en cuenta dos factores: uno es que no existe separación de ningún tipo entre la cabina y la zona de carga, lo que por seguridad imposibilita cargarlo hasta el techo. Sí tiene ganchos para fijar objetos. El otro es que todos los ruidos del sector de carga se sienten en la cabina. Por su parte, la cabina cuenta con espacio para tres personas y un equipamiento que se asemeja más al de un auto que al de un utilitario. De lo más importante es que las butacas son cómodas, y que la posición de manejo se consigue fácilmente gracias a que el volante se puede regular en altura (al igual que el asiento) y profundidad. Además, cuenta con un muy buen equipamiento, destacándose el moderno sistema multimedia con pantalla táctil de 9″, cámara marcha atrás, conectividad Android Auto y Apple CarPlay, y aire acondicionado.Mecánicamente está equipado con el conocido y muy confiable motor turbodiesel 2.8 litros de 177 caballos de fuerza, acoplado a una caja automática de seis velocidades (convertidor de par). Es una combinación que se agradece cuando se está muchas horas arriba del vehículo, porque ofrece un gran comportamiento, un consumo moderado de unos 9,5 L/100 km y gran confort de marcha. ¡Qué mejor que no pasar cambios en un vehículo utilitario!En seguridad tiene lo que hay que tener: airbags frontales para los tres pasajeros y de rodillas del conductor, control de estabilidad y tracción, asistente de arranque en pendiente, asistente frenado de emergencia, y cinturones de tres puntos para las tres butacas. Toyota ofrece la posibilidad acceder a la flota a través de su servicio de alquiler “Kinto One Fleet”.Esta herramienta cuenta con dos ventajas muy valoradas en el sector de empresas logísticas: por un lado, permite incorporar vehículos 0 km sin inmovilizar capital de trabajo (se pasa por el uso de las unidades); por otro, permite simplicar la operación diaria y optimizar el tiempo de los colaboradores, ya que la administración de la flota está a cargo de Kinto.El servicio, además, tiene incluido mantenimiento, seguro, patente, telemetría y asistencia 24 horas.

Análisis del Toyota Hiace: cómo anda el furgón que simplifica el trabajo pesado | FM Avenida
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