La campaña “sin casco no hay nafta”, reabrió el debate sobre la utilización de elemento protector y la forma en que se aplican los controles de tránsito en San Pedro.AdsLa imagen de un motociclista cumpliendo con la normativa funcionó como disparador de una reflexión más profunda.No existieron cuestionamientos por la importancia del casco como elemento de seguridad vial, sino que se puso en foco en una realidad social de muchos usuarios de motos. Esto también dejó evidenciado el aspecto cultural, sustentado en la falta de conciencia y educación vial.AdsEl sistema comenzó a aplicarse y, pese al rechazo inicial de un sector de motociclistas, las estaciones de servicio cumplieron la imposición de no vender combustible si el conductor del rodado no portaba el casco.No faltaron quienes interpretaron que se trataba de una medida extrema, aplicadas sin una política integral de educación, prevención y acompañamiento.AdsMás allá de los diferentes avatares, “Casco sin nafta” logró instalar una discusión de fondo sobre el rol del Estado local y responsabilidad de los usuarios de motos. Además, la necesidad de concientizar el cumplimiento de las leyes y la manera de avanzar hacia un tránsito más seguro y de menor implicancia en el gasto hospitalario de los lesionados. Puede interesarteAds

Así fue 2025: "Sin casco no hay nafta", una medida que reabrió el debate sobre los controles y la realidad social | FM Avenida
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