Este sábado por la mañana, un grupo de mujeres que forman parte de las familias que usurparon las 25 viviendas de Río Tala cuya construcción está abandonada hace más de dos años recibieron al móvil de La Opinión & Sin Galera.Aunque hubo cierta hostilidad de algunos varones que también están en la toma, el grupo decidido a hablar se expresó con claridad durante casi una hora para contar por qué estaban ahí, dónde vivían antes y las necesidades que atraviesan.La toma comenzó el jueves alrededor de las 19.00. Las personas que se expresaron coincidieron en señalar que en varias oportunidades, ante la necesidad habitacional, habían ido a hablar con el delegado municipal, Walter Díaz.Un grupo de mujeres recibió al móvil de La Opinión & Sin Galera en el barrio.Sorprendió que repitieran que cada vez, ante la imposibilidad de resolver esos problemas, él les dijera, según aseguraron, que si querían usurpar, que lo hicieran.El jueves, contaron, decidieron entrar y lo hicieron en grupos más o menos organizados. Más tarde, revelaron, se fueron sumando otras personas, entre ellos “jóvenes solos, que no sabemos cuáles son sus intenciones, pero también están” en la usurpación.La Opinión confirmó lo que el relevamiento policial del viernes había dejado asentado: la mayoría de las personas en la toma son mujeres y niños. Dentro de las viviendas, que sólo tienen las paredes y el techo, hay colchones en los que duermen.En todas las viviendas hay colchones que la gente trasladó para dormir.Afuera, en los patios, hay restos de fogones en los que cocinan. Además, ya hay instaladas algunas precarias construcciones de nylon y palos, y hasta hay espacios delimitados con sogas donde, revelaron quienes atendieron a este medio, demarcaron para disponer chapas y cartones para construir un rancho.La Opinión llegó al lugar por calle San Martín. En la intersección con Fray Cayetano Rodríguez, donde algunas viviendas tienen grafitis pintados con aerosol verde, el grupo esperaba para hablar. “Algunos no quieren dar la cara”, se quejaron.En el corazón del barrio, un grupo de mujeres dialogó con La Opinión & Sin Galera.”La gente no tiene dónde vivir. Están en situación de calle o andan de acá para allá, agregados”, relataron. “La mayoría es gente que no tiene nada”, aseguraron.”El delegado les dijo a todos que él no tenía los materiales suficiente para darle a la gente, y que se querían tomar, que tomen”, contaron en el barrio.A Walter Díaz no sólo lo acusaron de haberles dicho “si quieren tomar, que tomen” sino que además lo cuestionaron por haber radicado la denuncia. “No tiene gollete, que venga a dar la cara y diga la verdad”, pidieron.Las familias en situación de toma solicitaron “un censo” para que “vean la necesidad” de cada una porque, sostuvieron, pretenden que la Municipalidad les asigne la vivienda que usurparon y establezca un plan de pago.Un grafiti escrito con ladrillo en una pared de una de las viviendas.”Que las den a pagar y que la gente vaya, de a poquito, arreglando las casas”, señalaron. Mientras tanto, pasan los días y las noches sin luz, sin agua, sin sanitarios.La causa penal comenzó a tramitar en la Fiscalía 11 por cuestiones de turno, pero tras el relevamiento de la policía y la notificación a los ocupantes, la fiscala Ramos remitió las actuaciones a la UFI 7, que conduce María del Valle Viviani, tematizada en usurpación de inmuebles.Hasta el momento no hubo otra medida judicial más que ese relevamiento. No hay custodia preventiva ni impedimento alguno para que sean tomadas algunas de las viviendas que fueron abandonadas por los ocupantes originales o para que sigan delimitando terrenos dentro del predio para “lotear”.Una precaria construcción con palos y nylon, en medio del barrio.El barrio 25 viviendas de Río Tala comenzó a construirse en 2023 con recursos del Estado nacional. Cuando Javier Milei ganó las elecciones, la empresa Apco, adjudicataria de la obra, paralizó las tareas y pidió redeterminación de precios.Desde entonces, la obra está parada y abandonada. El Gobierno nacional, en el marco de su política de no reanudar obras públicas, no volvió a enviar recursos para la continuidad de las tareas y la empresa hizo caso omiso a las intimaciones municipales.

Así viven las familias de la usurpación en 25 viviendas de Río Tala, que piden que se las "den a pagar" | FM Avenida
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