Los gremios municipales ATE y el Sindicato de Trabajadores Municipales confirmaron su adhesión total al paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) para este miércoles 11 de febrero. Las organizaciones gremiales manifestaron su rechazo rotundo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, calificándolo como un retroceso en las conquistas históricas del sector.Desde el Sindicato de Trabajadores Municipales emitieron un comunicado oficial donde convocan al cese de actividades en protesta contra lo que denominan una “reforma laboral perversa”. Según la organización, la medida de fuerza busca evitar la vulneración de derechos y la precarización del empleo bajo la consigna de defender salarios dignos para los trabajadores del sector.Por su parte, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) profundizó las críticas al asegurar que la iniciativa oficial no representa una modernización, sino que constituye una herramienta de “quita de derechos y más explotación”. El gremio advirtió que el proyecto habilita el despido sin causa y reduce las indemnizaciones, además de señalar que las patronales no afrontarían costos por los despidos, ya que estos se financiarían con fondos destinados a los jubilados.ATE también denunció que la reforma otorga facultades discrecionales a las empresas para modificar las jornadas laborales según su conveniencia, lo que impactaría directamente en el cobro de horas extras. Entre otros puntos de conflicto, mencionaron el fraccionamiento de vacaciones, la posibilidad de reducir categorías y salarios a trabajadores con problemas de salud, y la eliminación del derecho a huelga.Frente al diagnóstico de que la normativa propuesta beneficia exclusivamente a los sectores patronales en detrimento de los trabajadores, los gremios presentaron una contrapropuesta basada en siete ejes fundamentales. El pliego de reivindicaciones incluye una ley que garantice que ningún salario quede por debajo de la canasta básica y la reducción de la jornada laboral sin afectar los ingresos actuales.Asimismo, las organizaciones exigen la regularización de los trabajadores de plataformas con cobertura de salud, la ampliación de licencias por nacimiento y cuidados, el derecho a la desconexión digital y la participación de los empleados en las ganancias de las empresas. Finalmente, instaron a proteger la industria nacional y el poder adquisitivo como única vía para generar empleo de calidad.


