En un raro gesto de consenso político en Washington, el Senado de Estados Unidos aprobó este jueves un amplio proyecto de ley destinado a facilitar el acceso a la vivienda y abaratar los costos para millones de estadounidenses. Sin embargo, pese al contundente respaldo bipartidista, el futuro de la iniciativa sigue siendo incierto en medio de tensiones políticas con la Casa Blanca y la Cámara de Representantes.La legislación fue aprobada por 89 votos a favor y 10 en contra, un resultado poco habitual en un Congreso cada vez más polarizado. El objetivo central del proyecto es enfrentar uno de los problemas económicos más persistentes del país: la escasez de viviendas y el aumento sostenido de los precios de compra y alquiler.“Tenemos una escasez de viviendas en todo Estados Unidos”, afirmó la senadora demócrata Elizabeth Warren, una de las principales impulsoras del proyecto junto con legisladores republicanos. “Necesitamos más viviendas de todo tipo: para compradores primerizos, para inquilinos, para adultos mayores, para personas con discapacidad, en zonas rurales y urbanas”.Según Warren, el proyecto busca aumentar la oferta de viviendas y reducir algunas barreras regulatorias que, durante años, han dificultado la construcción de nuevas propiedades.El senador republicano Tim Scott, presidente del Comité Bancario del Senado y coautor de la iniciativa, destacó que el Congreso tiene la oportunidad de aprobar una reforma significativa tras décadas de intentos fallidos.“Podemos hacer lo que durante décadas este organismo no logró: aprobar una legislación relevante que haga más fácil convertirse en propietario de una vivienda”, sostuvo Scott antes de la votación.Elizabeth Warren. Foto: Tierney L. Cross/BloombergQué propone el proyectoLa legislación contempla varias medidas para estimular la construcción de viviendas y mejorar el acceso al mercado inmobiliario.Entre otros puntos, el proyecto reduce ciertas regulaciones federales, amplía las posibilidades de financiación para viviendas asequibles y otorga a los gobiernos locales mayor flexibilidad para diseñar políticas habitacionales adaptadas a sus mercados regionales.También permite que los bancos inviertan más recursos en proyectos de vivienda accesible y elimina algunos límites que restringían el uso de financiamiento privado para renovar viviendas públicas a través del programa federal Section 8, destinado a ayudar a familias de bajos ingresos.Otra parte importante de la propuesta apunta a facilitar la construcción de viviendas prefabricadas y modulares, un formato que muchos desarrolladores consideran clave para reducir costos y acelerar la oferta habitacional. El proyecto elimina el requisito de que estas viviendas se construyan sobre un chasis permanente, lo que permitiría diseños más flexibles y económicos.Además, se eliminan límites en ciertas subvenciones destinadas a refugios de emergencia y programas de asistencia para personas sin hogar, con el objetivo de ampliar la capacidad de respuesta frente al aumento del sinhogarismo en varias ciudades.Restricciones a grandes inversoresUno de los aspectos más debatidos de la legislación apunta a los inversores institucionales que compran viviendas unifamiliares para alquilarlas, una práctica que muchos legisladores culpan por encarecer el mercado inmobiliario.El proyecto prohíbe que grandes inversores -definidos como aquellos que poseen 350 o más viviendas unifamiliares- compren nuevas propiedades de este tipo.Las empresas que ya poseen viviendas no estarían obligadas a venderlas, pero si adquieren nuevas propiedades para alquilarlas deberán venderlas a compradores individuales después de siete años. En ese momento, los inquilinos tendrían un período de 30 días de prioridad para comprar la vivienda y podrían recibir descuentos en el precio.La medida es una de las prioridades del presidente Donald Trump, actual presidente de Estados Unidos, quien ha criticado repetidamente el rol de grandes fondos inmobiliarios en el mercado de vivienda.El presidente Donald Trump anunció el fin de semana pasado que no firmará nuevas leyes hasta que el Congreso apruebe una reforma electoral . Foto: AP/Julia Demaree NikhinsonUn obstáculo político inesperadoA pesar del amplio apoyo en el Senado, el proyecto todavía enfrenta varios obstáculos antes de convertirse en ley.Primero deberá volver a la Cámara de Representantes, que ya aprobó una versión diferente de la iniciativa a comienzos de este año. Los líderes republicanos en esa cámara sugieren que podrían abrir un proceso formal de negociación entre ambas versiones, algo que podría demorar la aprobación durante meses.El líder de la mayoría en el Senado, John Thune, señaló que el camino más rápido sería que la Cámara apruebe directamente la versión del Senado, aunque reconoció que no está garantizado.Pero el mayor interrogante proviene de la Casa Blanca. El presidente Donald Trump anunció el fin de semana pasado que no firmará nuevas leyes hasta que el Congreso apruebe una reforma electoral que exija prueba de ciudadanía para votar y limite gran parte del voto por correo.El Senado comenzará a debatir ese proyecto electoral la próxima semana, aunque todo indica que no prosperará debido a la oposición unánime de los demócratas.

Buenas noticias en EE.UU.: el Senado aprobó un amplio proyecto para facilitar el acceso a la vivienda y abaratar los costos para millones de estadounidenses | FM Avenida
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