La sociedad actual, quizá como nunca, premia la perfección. Pero esta característica, muchas veces, es superficial: una imagen como las que aparecen en Instagram, fruto de retoques y aplicación de filtros para esconder cualquier defecto.En este contexto de imágenes perfectas, la presión por mostrarse impecable, exitoso y sin errores suele llevar a ocultar debilidades o a quitarle valor a aquello que resulta imperfecto.La sociedad, incluso, alienta el perfeccionismo, una conducta que, según la psicología puede definirse como “la voz del opresor, del enemigo”. Una manera de ser que perjudica a quien la padece y a quienes lo rodean.Hace miles de años, el famoso filósofo chino Confucio (551-479 a.C.) reflexionó lo que realmente tiene valor y destacó que la imperfección es preferible a una perfección carente de valores.Confucio, filósofo chino: “Mejor un diamante con un defecto que una piedra sin él”La frase de Confucio “Mejor un diamante con un defecto que una piedra sin él” resume una de las ideas centrales del pensamiento confuciano: el valor de la excelencia imperfecta frente a la mediocridad impecable. El diamante, aun con sus imperfecciones, conserva su valor por su solidez y profundidad. La piedra puede ser uniforme, sin fallas, pero carece de un valor significativo.Si bien estas palabras se atribuyen a Confucio no figuran de manera literal en su obra cumbre las Anacletas (Lunyu). Sería una paráfrasis o adaptación de una idea confuciana que sí está presente en ese texto: la superioridad de la virtud auténtica, aunque imperfecta, frente a la corrección vacía o mediocre.En Anacletas hay varios pasajes en los que Confucio defiende sostiene conceptos semejantes. Por ejemplo, “un hombre valioso puede tener defectos” y “la excelencia moral importa más que la apariencia de perfección”.La metáfora diferencia aquello que tiene contenido, historia y sustancia de aquello que solo ofrece una imagen prolija, pero vacía. No se trata de glorificar el error, sino de comprender que las fallas forman parte del proceso de crecimiento.En ese camino, los tropiezos, las marcas y las contradicciones no invalidan a una persona. Por el contrario, muchas veces son señales de aprendizaje, esfuerzo y evolución.Confucio propone una mirada profundamente humana, ya que no todo lo que parece perfecto tiene verdadero valor, y no todo lo imperfecto carece de él. Muchas veces, lo auténtico resulta más significativo que lo pulido y artificial.Uno de los pensadores más influyentes de la historia de China y figura clave de la filosofía oriental, Confucio nació en el estado de Lu (actual Shandong) en el año 551 antes de Cristo, en una época marcada por la inestabilidad política y el deterioro del orden social. Aunque desempeñó cargos administrativos menores, es recordado sobre todo como maestro y filósofo.Recorrió distintos estados de la China imperial para ofrecer consejo a gobernantes, defendiendo un modelo de gobierno basado en la virtud, el ejemplo moral y el respeto a las tradiciones. Para Confucio, un líder debía gobernar con rectitud y humanidad, y no mediante la fuerza.Su pensamiento fue recopilado por sus discípulos en las Analectas, una colección de diálogos, aforismos y enseñanzas que abordan temas como la justicia, la educación, la lealtad, la familia y el autocultivo moral. Confucio murió en el año año 479 a.C., a la edad de 71 o 72 años, en el estado de Lu (actualmente Qufu, provincia de Shandong, China).

Cita del día de Confucio, filósofo chino: "Mejor un diamante con un defecto que una piedra sin él" | FM Avenida
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