Gracias a las redes sociales, al uso de sus citas en charlas de coaching y a la reedición de sus libros, el estoicismo volvió a estar en boca de mucha gente. Esta escuela filosófica nació en la Antigua Grecia y entre sus máximos exponentes se encuentran Séneca, Marco Aurelio y Epícteto.Creada por Zenón de Citio (334 – 262 a.C.), esta corriente sostiene, como dice Epicteto (55 d.C.-125 d.C.) en su Enquiridión, que “hay cosas que están bajo nuestro control y otras que no lo están”.Bajo nuestro control se hallan las opiniones, los deseos, las aversiones y todo lo que es inherente a nuestras acciones. Fuera de nuestro control: el cuerpo, las riquezas, la reputación y todo lo que no es inherente a nuestras acciones.La frase que invita a vivir en armonía con la naturaleza también resume uno de los principios fundamentales del estoicismo, porque, para esta filosofía, “naturaleza” tiene un significado más amplio que el actual.Qué significa la famosa frase estoica de Epicteto: “No vivas según tus propias reglas, sino en armonía con la naturaleza”A primera vista, la frase puede interpretarse como una invitación a renunciar a las decisiones personales. Sin embargo, el sentido que Epícteto otorgaba a estas palabras es más profundo y matizado, porque, para el estoicismo, “la naturaleza” alude al orden racional del universo y a la condición humana como parte de ese todo.Vivir según las “propias reglas” implica, desde esta perspectiva, dejarse llevar por deseos desordenados, impulsos emocionales o expectativas irreales sobre lo que debería ser la vida.En cambio, vivir en armonía con la naturaleza supone aceptar lo que no depende de uno mismo y actuar con virtud en aquello que sí está bajo nuestro control: las opiniones, las decisiones y la actitud frente a los acontecimientos.Epícteto defendía que el sufrimiento humano nace, en gran medida, del choque entre la realidad y nuestras exigencias personales. La armonía con la naturaleza, por tanto, no es resignarse, sino comprender los límites y posibilidades de la existencia.La frase es una paráfrasis de pensamientos recogidos en el Enquiridión y las Disertaciones, donde Epícteto insiste en que el ser humano sufre cuando intenta imponer su voluntad al orden natural de las cosas, en lugar de ajustar sus juicios y acciones a ese orden racional.Epicteto (55 d.C.-125 d.C.) nació en Hierópolis (actual Turquía) y fue esclavo hasta que su amo, Epafrodito, le otorgó la libertad poco después de la muerte del emperador Nerón en el año 68. Su amo le había permitido estudiar con un gran maestro estoico, Musonio Rufo, de quien Epicteto tomó muchas ideas.Una vez liberado, Epicteto abrió su propia escuela y enseñó filosofía hasta que el emperador Domiciano expulsó a todos los filósofos de Roma en el año 89.En Nicópolis (Grecia), creó otra escuela, a la que asistió el historiador Arriano, cuyas notas de clase sirvieron para dejar constancia del pensamiento de su maestro.Según Arriano, el Enquiridión y los Discursos son transcripciones literales de las discusiones que el filósofo mantenía con sus alumnos.Hoy, vivir en armonía con la naturaleza, puede interpretarse de múltiples formas:En definitiva, vivir en armonía con la naturaleza sigue siendo, hoy como ayer, una propuesta fundamental para llevar una gran vida.

Cita del día, de Epicteto: "No vivas según tus propias reglas, sino en armonía con la naturaleza" | FM Avenida
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