COOPSER informó a sus asociados el inicio de un proceso de auditoría y revisión general de todos los suministros eléctricos del partido. La medida surge tras la detección de diversas anomalías que provocaron interrupciones en el servicio y derivaron en la apertura de expedientes administrativos.A través de un comunicado emitido por el Consejo de Administración, la entidad recordó que la responsabilidad legal sobre cada suministro recae exclusivamente sobre la persona que figura registrada en los archivos de la administración, por lo que resulta indispensable mantener los datos personales debidamente actualizados.El plan de control busca identificar situaciones que afecten la calidad del servicio comunitario. En ese sentido, la prestataria advirtió que ante la constatación de conexiones clandestinas, facilitación de medidores a terceras personas o robo de energía —tanto directo como indirecto—, se actuará con rigor.Las sanciones previstas incluyen el corte inmediato del suministro eléctrico y el inicio del proceso de expulsión de la cooperativa. Esta medida implica la pérdida total de los derechos y beneficios que la institución otorga a sus asociados.Desde la conducción de COOPSER instaron a la comunidad a verificar de forma exhaustiva la situación particular de sus conexiones. Asimismo, invitaron a quienes presenten dudas o irregularidades a acercarse a las oficinas administrativas para regularizar su estado, bajo la premisa de que el cumplimiento de la normativa vigente garantiza un servicio equitativo para todos los usuarios.


