A casi tres años de aquella trágica noche Paula Cantero, la mamá de “Lalo”, supo que por fin dos de los delincuentes que participaron en la masacre de la carbonería pasarán largo tiempo en prisión.
Los jueces Facundo Jorge Quinteros, Lucía María Leiro y Daniel Claudio Ernesto Ropolo fijaron este 10 de marzo la sentencia que condena a prisión perpetua a los dos imputados por el asesinato del policía sampedrino de 25 años que falleció minutos después de la balacera que se desató en una carbonería de la ciudad de Zárate en la que también perdió la vida otro joven de 22 años y resultó herido otro efectivo que acudió junto a Cantero tras un llamado al 911.
Antúnez y Torres fueron considerados coautores penalmente responsables de una serie de delitos que confluyeron en la muerte de Cantero: Robo doblemente agravado por el uso de arma de fuego y por ser cometido en despoblado y en banda contra un efectivo policial, homicidio agravado (criminis causae) por matar para intentar ocultar otro delito o asegurar su resultado y por tentativa de homicidio contra el compañero de Cantero, el oficial Ezequiel Romello, quien sobrevivió al ataque aunque lo más interesante es que la justicia los declaró reincidentes y de ese modo anula cualquier beneficio de libertad anticipada o morigeración de la pena.
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Osvaldo “Lalo” Cantero perdió la vida el 27 de abril de 2023 en el Hospital al que fue trasladado tras ser baleado en un establecimiento ubicado sobre el kilómetro 128 de la ruta 193, en Zárate. Allí, los delincuentes habían perpetrado un asalto cuando apareció la policía.
Los ladrones armados irrumpieron en el lugar y tomaron como rehenes a quienes estaban en la carbonería. Cuando los policías del Comando de Patrullas de Zárate, integrada por el sampedrino Osvaldo Cantero y su compañero Ezequiel Romello, llegó al lugar abrieron fuego.
Cantero recibió un impacto de bala en el abdomen que le provocó heridas gravísimas. A pesar de ser trasladado de urgencia al hospital de Zárate, el oficial de 25 años falleció poco después. Romello, por su parte, resultó herido en una pierna pero logró salvar su vida.
La noticia del fallecimiento del joven policía sampedrino generó profundo dolor en en Río Tala, donde reside su madre y en San Pedro fue destacado por la vocación que lo llevó a desempeñarse en la fuerza. De hecho, sus restos fueron velados en la Municipalidad y despedidos por una nutrida comitiva integrada por autoridades de la fuerza que también acompañó al cortejo en Río Tala.
Durante las audiencias, las pruebas recolectadas por la fiscalía —pericias balísticas, testimonios de las víctimas del robo y el análisis de las cámaras de seguridad— fueron determinantes para reconstruir el accionar de Antúnez y Torres, quienes tras el crimen intentaron darse a la fuga antes de ser capturados en operativos posteriores.
El martes por la noche, Paula -la mamá de Lalo- compartió con La Opinión la noticia: “contarles que dictaron sentencia a los únicos dos detenidos por el asalto a la carbonera donde mataron a mi hijo”, destacó.
Sabe que habrá posibilidad de apelar pero también está convencida de que no todos lo que aquella noche participaron del atraco están en prisión. Sobre todo porque persiste la sospecha sobre quién pudo haber sido el autor intelectual y de aportar datos certeros sobre el lugar del atraco. También recuerda que fue otro crimen, el que le costó la vida a un jubilado de Zárate, el que permitió dar con los delincuentes que ahora pagarán la pena. En ese caso fue detenido un policía exonerado y su pareja por el asesinato de Saúl De Francesco quien apareció muerto a la vera de la ruta 9.
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