El Archivo de Documentación del Museo Paleontológico de San Pedro sumó a su patrimonio una serie de formularios originales pertenecientes a la emblemática empresa Tupperware, cuya planta fabril fue un pilar de la economía regional hasta finales de la década del 90. Se trata de un conjunto de más de 20 fichas de pedidos individuales que eran utilizadas en las tradicionales reuniones de venta domiciliaria.Los documentos fueron donados por el vecino Jorge Magallanes, quien rescató el material de un contenedor ubicado en las inmediaciones de la plazoleta cercana al Jardín Calcuta. Al advertir el valor testimonial de estas impresiones para la reconstrucción de la historia laboral y social de la ciudad, el ciudadano decidió entregarlas a la institución para su resguardo y clasificación.Estas fichas representan una práctica comercial y social muy extendida en la zona durante las décadas de 1980 y 1990. En aquellos años, las denominadas “dealers” organizaban encuentros en viviendas particulares que oficiaban de “anfitrionas”, generando una red de comercialización que marcó una época en el consumo local antes del cese de producción de la firma en 1999.El cierre definitivo de la planta y la posterior venta del predio en el año 2001 representaron un duro golpe para la comunidad sampedrina, con la pérdida de entre 200 y 300 puestos de trabajo genuino. Desde la dirección del Museo Paleontológico destacaron el gesto de Magallanes, subrayando la importancia de recuperar documentos que, aunque parezcan cotidianos, resultan fundamentales para preservar la memoria del desarrollo industrial de San Pedro.


