La decisión de quitar un diente sin planificar la regeneración inmediata del hueso compromete la salud bucal a largo plazo y el éxito de cualquier rehabilitación posterior. El odontólogo Federico Baena sostiene que el proceso de remoción debe ser tratado como el primer paso de una restauración y no como un acto aislado de eliminación. “Quitar un diente no es arrancarlo”, sostiene.La falta de acción tras una cirugía extractiva genera consecuencias que afectan tanto la estética como la capacidad de masticación del paciente.Cuando se realiza una extracción dental de forma agresiva, se corre el riesgo de fracturar las paredes del alveolo, que es el hueco donde se aloja la raíz. Si este espacio no se cuida, el hueso tiende a colapsar y reabsorberse de manera irreversible en pocos meses.Para evitar este escenario, el experto recomienda aplicar métodos de preservación alveolar que mantengan el volumen óseo necesario para sostener una prótesis o un implante en el futuro cercano. Ante esto, Baena sostiene que “el peor error es quitar el diente y no hacer absolutamente nada”.La odontología actual dispone de diversas herramientas para evitar que la estructura maxilar se deteriore después de perder una pieza natural. El uso de injertos óseos, membranas protectoras o incluso plasma rico en factores de crecimiento obtenido del propio paciente son opciones viables.Estos procedimientos permiten que el área cicatrice correctamente y conserve sus dimensiones originales, facilitando una intervención mucho menos invasiva cuando llegue el momento de colocar el perno definitivo.El tiempo de espera es otro factor determinante que los pacientes deben considerar para obtener resultados duraderos y seguros. En situaciones normales, tras una extracción con preservación alveolar, el implante puede colocarse en un lapso de dos a tres meses.En casos de mayor complejidad donde existen infecciones previas o se requiere una elevación del seno maxilar, el periodo de recuperación puede extenderse hasta los ocho meses antes de la carga. Baena es crítico con aquellos sistemas que prometen implantes en tiempo récord sobre huesos debilitados o sin la densidad suficiente. “Si has perdido el diente, no soy muy partidario de estos implantes”, expresó el odontólogo.

Federico Baena, odontólogo, advierte: "El peor error es quitar el diente y no hacer absolutamente nada" | FM Avenida
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