En una entrevista conmovedora en LU22 Radio Tandil, la periodista jubilada Norma Ugarte relató su dramática situación de salud y denunció la negativa de PAMI a cubrir un tratamiento oncológico urgente que no puede costear por sus propios medios.
Su historia comenzó en 2021, cuando un diagnóstico de cáncer de colon cambió su vida: “Esto empezó en el 2021. Yo tenía muchos dolores de panza y la médica me dijo fríamente: ‘Por estos valores tenés cáncer de colon, andá ya a ver a tu cirujano’. Y la verdad es que me salvó la vida”.
Tras la cirugía realizada el 30 de noviembre de ese año, inició quimioterapia de inmediato, con cobertura autorizada por la obra social. Sin embargo, meses después debió someterse a una segunda operación de seis horas y media y a una intervención posterior para colocarle una colostomía, con la que convive hasta hoy.
La situación se complicó cuando se detectaron metástasis en el hígado y el páncreas. El tratamiento indicado implica quimioterapia de alto costo, entre 20 y 30 millones de pesos por aplicación, que requiere varias sesiones. Según denunció, PAMI le exige estudios invasivos adicionales que su oncólogo considera innecesarios, retrasando el inicio de la terapia.
“Me exigen hacer una punción otra vez. Ya me la hice dos veces. No alcanzaron a sacar lo suficiente y no te puedo explicar lo que duele. Además, en una punción se pueden desparramar otras cosas. ¿Para qué seguir hurgando un cuerpo enfermo?”, relató Norma.
Su médico tratante, el oncólogo Germán Poan, aseguró que los estudios realizados son concluyentes: “El médico que me atiende, me dijo: ‘No necesito que te hagas más nada con estos estudios’. La tomografía era clarísima”.
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Mientras tanto, el tiempo corre junto con el dolor y el deterioro físico. Norma cuestiona la demora: “Esto se está demorando tanto… es tanta la molestia, es tanto el dolor, es tanto adelgazar, que yo no sé realmente qué quiere PAMI. ¿Qué es lo urgente para ustedes? Estamos hablando de una enfermedad oncológica crítica”.
Con más de 70 años y toda una vida de aportes, la periodista cuestiona la necesidad de exponer su situación públicamente para ser escuchada: “¿A esto tiene que llegar una persona que trabajó toda la vida, que aportó y se jubiló? ¿Tener que hacer un video para que te escuchen? Pido un poco de clemencia, un poco de consideración. Tengo mucho por vivir todavía”.
En medio del dolor físico, Norma destacó la solidaridad de colegas y medios que amplificaron su reclamo: “Gracias a Dios tengo colegas que me están ayudando, que me dan voz. Es de un agradecimiento puro. Pero no debería ser así”.


