Un importante estudio científico ha revelado un efecto inesperado de la recuperación del lince ibérico (Lynx pardinus): además de su papel como depredador, esta especie emblemática está influyendo directamente en la dispersión de semillas y, por ende, en la estructura y funcionamiento de los ecosistemas mediterráneos españoles.La investigación, liderada por expertos de la Universidad de Cádiz (UCA) y publicada recientemente en la revista Oikos, muestra que la presencia de linces ibéricos está reduciendo drásticamente la dispersión de semillas por parte de otros carnívoros medianos -como zorros y garduñas- que normalmente actúan como dispersores de frutos y promotores de la regeneración vegetal.El lince ibérico es uno de los felinos más amenazados del mundo y ha sido el foco de intensas campañas de conservación durante décadas. Gracias a estos esfuerzos, su población ha pasado de cifras cercanas a la extinción en los años 2000 a varios miles de individuos en la actualidad, distribuidos en múltiples regiones de España y Portugal.Sin embargo, el nuevo estudio indica que la reintroducción y recuperación del lince no solo tiene efectos directos sobre sus presas y competidores, sino también impactos indirectos significativos sobre la flora mediterránea.La investigación se centró en el análisis de territorios con y sin presencia de linces ibéricos, y encontró que:En áreas con linces, la cantidad total de semillas dispersadas diminuyó hasta en un 80% respecto a zonas donde el felino está ausente.Esto se debe principalmente a que mesodepredadores como zorros y garduñas, que consumen frutos y dispersan semillas al defecarlas lejos del árbol madre -facilitando así la germinación y expansión de especies vegetales- reducen su actividad ante el riesgo de depredación por parte del lince.La mayoría de las semillas que llegan a germinar en zonas con linces tienden a depositarse en áreas boscosas con sombra y mayor presencia de roedores, donde su éxito de germinación puede ser menor y más incierto.Aunque el estudio se centró principalmente en el piruétano (Pyrus bourgaeana), un árbol frutal mediterráneo típico, los investigadores advierten que otras especies con frutos carnosos, como el madroño (Arbutus unedo), también podrían verse impactadas por este cambio en los patrones de dispersión.Esta alteración de procesos ecológicos “silenciosos” -como la dispersión y germinación de semillas- puede tener efectos de largo alcance, como:Tradicionalmente, los esfuerzos de conservación se han enfocado en proteger a especies amenazadas como el lince ibérico por su valor intrínseco y su papel como “especie paraguas” que beneficia a otros animales y plantas. Sin embargo, este nuevo estudio demuestra que proteger una especie emblemática no siempre produce resultados simples o unidireccionales.Los autores señalan que conservar la biodiversidad implica comprender todas las interacciones dentro de la red trófica, desde los depredadores hasta los dispersores de semillas, y cómo estas relaciones influyen en los ecosistemas a diferentes escalas.Los resultados de esta investigación abren la puerta a nuevas preguntas científicas y plantean retos para la gestión de la conservación en España y Europa, como la necesidad de:

Investigadores descubren que el lince ibérico está dispersando semillas y alterando ecosistemas en España | FM Avenida
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