Un video que se viralizó en redes sociales y alcanzó una amplia difusión volvió a poner en discusión una temática recurrente: la venta de productos durante eventos oficiales en espacios públicos, que se contraponen a los comerciantes locales.AdsLo ocurrido el fin de semana pasado, en el marco del Festival Solidario organizado por la Municipalidad junto al Rotary Club San Pedro, no hizo más que reavivar un debate que, lejos de ser nuevo, parece no encontrar resolución. Esta vez, sin embargo, el malestar del comercio local fue más evidente.La indignación no tardó en aparecer. Comerciantes locales observaron cómo vendedores foráneos llegaron a la ciudad para ofrecer productos que no elaboran y que, en muchos casos, son los mismos que forman parte del stock habitual de los negocios sampedrinos. La diferencia, señalan, radica en los costos.AdsEl eje del reclamo apunta al canon que estos vendedores abonan para participar del evento, considerado “módico” en comparación con la carga impositiva que enfrenta un comercio establecido:habilitaciones, Tasa de Seguridad e Higiene y, especialmente, el siempre cuestionado impuesto a los Ingresos Brutos. “La compran en La Salada y la venden aquí sin pagar nada”, fue una de las quejas que llegaron a La Opinión.AdsDesde el otro lado, también hay argumentos. Para el Municipio, este tipo de eventos implica costos organizativos que deben ser cubiertos, y en ese esquema no se establecen diferencias entre emprendedores locales y visitantes, ni entre artesanos y revendedores.Dentro de ese universo, algunos sectores logran quedar al margen de la polémica. Es el caso de los carros gastronómicos, los ya habituales food trucks también foráneos, que participan en cada encuentro. Los de San Pedro cuentan con un espacio consolidado como el Paseo Agenor Almada. No obstante, muchos se preguntaron si hubo control bromatológico.También ocurre con la feria de artesanos del Paseo Público, cuyos integrantes abonan un canon más elevado y deben cumplir con un reglamento específico.AdsPero fuera de esos encuadres, lo que quedó expuesto generó ruido: venta de indumentaria, juguetes y hasta lentes, incluidos aquellos con aumento, cuya comercialización está regulada por normativa nacional que reserva esa actividad a las ópticas.El tema no es nuevo. Se discute desde hace años, pero el contexto actual amplificó el impacto. Esta vez, el escenario fue distinto y el malestar se hizo visible, aunque de manera contenida: Sara Chediak viralizó un video, pocos lo dijeron en voz alta, y muchos lo pensaron.Puede interesarte

La feria y la bronca: la polémica volvió a encenderse con los puestos del festival en el Paseo Público | FM Avenida
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