Mientras la obra de reacondicionamiento del paso a nivel del ferrocarril sobre calle Mitre ya quedó atrás y se transformó en la solución a un deterioro que llevaba años, ahora comienzan a notarse las secuelas que dejó el desvío del tránsito: el estado de las calles Estrada y Zanúccoli.AdsDurante unos 90 días, ambas arterias absorbieron un flujo constante de vehículos, incluidos camiones de gran porte, semirremolques y las conocidas bateas cargadas con arena. El impacto sobre el pavimento, advierten vecinos y automovilistas, era previsible.El desvío derivó vehículos hacia arterias que no siempre estaban preparadas para absorber ese caudal. Calles más tranquilas se convirtieron de repente en paso obligado, mientras que sectores como Villa Igoillo registraron un movimiento mucho mayor al habitual, al abrirse el paso a nivel sobre calle Basavilbaso.AdsLos vecinos de que utilizan habitualmente estas calles fueron quienes percibieron con mayor claridad el impacto: más autos, más motos y un ritmo distinto al que estaban acostumbrados. Algunos lo vivieron como una molestia; otros, como una muestra concreta de cuánto depende la ciudad de ciertos puntos neurálgicos para moverse.AdsEn el caso de Estrada, el deterioro se observa tanto en el tramo de hormigón frente al barrio Los Aromitos como en el sector asfaltado que bordea la cuadra de la Escuela n.º 10. A ese escenario se suma el empalme con el paso a nivel de calle Basavilbaso.El panorama incluye placas partidas, sectores hundidos y baches de distintos tamaños y profundidades, y desniveles que en muchos casos obligan a los conductores a circular por las banquinas para evitar los sectores más dañados, una imagen que recuerda al estado del camino hacia Villa Jardín.El tramo más comprometido aparece precisamente en el empalme con esa calzada que conduce al Aero Club, donde el deterioro se vuelve más evidente.AdsEn la avenida Zanúccoli el panorama es similar. Desde el cruce con Mitre hasta la estación del ferrocarril se observan roturas y baches que complican la circulación. A partir de allí, el camino vuelve a ser de tosca, como desde hace años.El episodio también dejó en evidencia la importancia estratégica del paso a nivel de Mitre dentro del entramado urbano. Su cierre temporal alcanzó para alterar la dinámica del tránsito y obligar a replantear recorridos.Así, la solución a un reclamo histórico como era el mal estado del paso a nivel de Mitre, terminó sumando nuevas calles a la lista de arterias que hoy generan quejas reiteradas entre los vecinos. Puede interesarte

Paso a nivel: la obra quedó atrás, pero el tránsito dejó su marca en Estrada y Zanúccoli | FM Avenida
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