Chicago tiene casi 2.000 millas de callejones públicos que sirven para aliviar a las calles principales, por ejemplo, para sacar y recoger la basura, instalar servicios públicos o acceder a estacionamientos. En 2007, la ciudad inició un programa para reconstruir estas arterias con un pavimento permeable capaz de infiltrar hasta el 80% del agua de lluvia.El Programa de Callejones Verdes, desarrollado por el Departamento de Transportes (CDOT, por sus siglas en inglés), tenía como objetivo inicial hacer frente a las inundaciones que afectaban a estas calles estrechas que carecen de una conexión al sistema de alcantarillas.La idea resultaba prometedora, pero, pronto, apareció un obstáculo difícil de superar: los costos. Colocar pavimento permeable en lugar del tradicional era bastante más caro. Para 2023, según un artículo de Block Chicago, “convertir una manzana de un callejón puede costar hasta 500.000 dólares”. Por eso, “la ciudad financia la construcción de solo unas pocas docenas al año, en los barrios más densos y prósperos”.Las autoridades no han alcanzado la meta de construir 50 callejones verdes al año. Entre 2007 y 2020, el promedio era de 24; entre 2021 y 2023, había subido a 30 anuales. Para entonces, la ciudad contaba con 400 callejones verdes, sobre un total de 13.000 vías de este tipo.La ciudad informa que la diferencia fundamental está en la superficie porque el pavimento convencional impide que el agua ingrese al suelo. Entonces, cuando llueve intensamente, se convierte rápidamente en una corriente superficial que puede sobrecargar las redes de drenaje.El pavimento permeable, en cambio, tiene poros y aberturas que permiten que el agua atraviese la superficie y pase hacia el subsuelo. Si las condiciones del suelo no permiten una infiltración suficiente, es posible incorporar sistemas subterráneos de drenaje, como tuberías o zanjas de infiltración. De esta manera, el agua puede almacenarse por un tiempo y liberarse de manera más lenta.La ciudad de Chicago detalla las técnicas aplicadas por el programa, además del pavimiento permeable:• Sistema de drenaje para mitigar las inundaciones.• Detención subterránea para almacenar agua de lluvia debajo del callejón hasta que el sistema de alcantarillado pueda manejar el flujo.• Hormigón de alta reflectividad superficial para reducir el efecto isla de calor.• Materiales reciclados (áridos de hormigón, escoria, etc.)• Nivelación y pendiente adecuadas para facilitar el drenaje.Para 2026, los especialistas estimaban una mayor cantidad de lluvias intensas como consecuencia del cambio climático. Entonces, un artículo del Chicago Sun Times informaba que “las alcantarillas de Chicago sólo pueden manejar dos pulgadas en 24 horas, cuando pueden caer hasta cuatro veces más”.Agrega que “el sistema de miles de millones de dólares de túneles y enormes embalses diseñados para capturar el agua de inundaciones ha funcionado para ayudar a proteger el río, así como el lago Michigan”.Luego advierte que estas medidas podrían resultar insuficientes, porque las alcantarillas siguen siendo las mismas y los callejones verdes, debido a sus elevados costos, todavía son escasos.

En 2007, Chicago comenzó a reconstruir callejones con un costoso pavimento permeable: el plan estimaba que hasta el 80% del agua de lluvia podría infiltrarse en el suelo pero no ha logrado acabarse | FM Avenida
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