Vender una propiedad, abandonar un proyecto, cerrar un negocio, desprenderse de una inversión. Son decisiones difíciles de tomar, en especial, cuando la sensación de apego a las cosas materiales gana la partida y nos impide cerrar una etapa. Pero, a veces, es mejor aceptar una “derrota” que aferrarse a algo que ya no funciona.El verdadero significado del proverbio “mejor vender con arrepentimiento que tener con arrepentimiento” está relacionado con saber cuándo ha llegado el momento de desprenderse de algo, aunque la decisión provoque tristeza. Porque, según esta perspectiva, el problema aparece cuando seguimos conservando algo únicamente porque hemos invertido demasiado en ello.A simple vista, la frase parece tratar solo de dinero o bienes materiales. Sin embargo, también puede referirse al tiempo, el esfuerzo, las expectativas y hasta las emociones. El resultado es una especie de círculo difícil de romper: cuanto más se ha invertido, más cuesta aceptar que quizá sea necesario soltar.La idea tiene una conexión evidente con un concepto muy conocido en economía y psicología: la falacia del costo hundido. Este es uno de los sesgos cognitivos más comunes. Según Psicología y Mente, “es aquella inversión que, por circunstancias objetivas, aparece como absolutamente irrecuperable”.Por ejemplo, cuando alguien puede mantener una inversión que ya no considera conveniente simplemente porque ha perdido dinero y espera “recuperarlo”. Sin embargo, el dinero perdido pertenece al pasado y la pregunta fundamental ser qué decisión resulta más conveniente a partir de este momento.El sitio de psicología agrega que “el aprecio que se tiene por aquello en lo que se invirtió es directamente proporcional a la cantidad de esfuerzo que necesitó, en términos de apego emocional o expectativas de resultado”. Cuanto más apego, más dificultad en desprenderse de ello. Y esa es la base de la falacia.Otro elemento presente en el proverbio es la dificultad para aceptar que una decisión puede llevar al arrepentimiento, aunque sea correcta. Vender algo que ha perdido valor puede generar el temor de que, poco después, su precio vuelva a subir. Abandonar un proyecto puede despertar la duda de si habría funcionado con un poco más de paciencia. Terminar una etapa profesional puede provocar la pregunta de si se tomó la decisión demasiado pronto. Ese temor puede llegar a paralizarnos.Entonces, según el proverbio, el arrepentimiento de desprenderse puede ser menor que el de haber conservado algo durante mucho tiempo. La diferencia es importante. En un caso existe una pérdida concreta y delimitada. En el otro, puede aparecer una pérdida que continúa acumulándose.El uso del verbo “vender”, por supuesto, incluye al proverbio en la esfera de la economía. Sin embargo, puede aplicarse a la vida personal. Muchas personas mantienen relaciones, a pesar de que “duelen” y de las que están arrepentidas.Entonces, la cuestión no es cuánto se ha invertido en ello, sino cuál es la ganancia de “soltar” pensando en el futuro. Un cambio de perspectiva que puede ser utilidad a la hora de tomar decisiones siempre difíciles. Los psicólogos aconsejan preguntarse: si hoy no tuviera esto, ¿volvería a elegirlo?

Qué significa el proverbio suizo: "Mejor vender con arrepentimiento que tener con arrepentimiento", una vieja lección sobre la importancia de dejar ir y soltar posesiones | FM Avenida
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